Rol de las neuronas espejo para fortalecer habilidades socioemocionales y promover conductas prosociales colaborativas
En este libro se explora el rol de las neuronas espejo en la educación y su influencia en el desarrollo de habilidades socioemocionales y conductas prosociales, se analiza cómo la interacción entre la biología del cerebro, la cognición y la experiencia social puede transformar los procesos de enseñanza_aprendizaje, con un enfoque particular en el aprendizaje colaborativo, empatía, cooperación y solidaridad, elementos fundamentales para la formación holística de los alumnos en las instituciones educativas.
En las páginas siguientes, los lectores encontrarán un recorrido que inicia con los fundamentos neurocientíficos de las neuronas espejo, continúa con el análisis de su impacto en la formación socioemocional y en la prosocialidad, y culmina en una propuesta pedagógica práctica, orientada a la creación de ambientes de aprendizaje inclusivos, empáticos y colaborativos, se presentan conceptos, investigaciones y experiencias aplicadas que buscan conectar la teoría con la práctica educativa de manera integral.
Esta obra académica es el resultado de ciclos de estudio y reflexión sobre la educación y la mediación de la neurociencia, así como la observación directa de la intervención educativa entre alumnos y docentes en diversos contextos escolares, surge de la convicción de que comprender los mecanismos biológicos del aprendizaje y vincularlos con estrategias pedagógicas concretas mejora de manera significativa la convivencia, colaboración y construcción conjunta del conocimiento.
Un agradecimiento a los docentes, investigadores y estudiantes que han compartido sus experiencias y conocimientos, así como a las instituciones y colegas que han apoyado el desarrollo de esta obra, su aporte ha sido fundamental para que esta propuesta pueda integrar la teoría, la práctica y la reflexión pedagógica de manera significativa,
Invito al lector a recorrer estas páginas con curiosidad y apertura, a descubrir cómo la ciencia del cerebro puede irradiar la práctica educativa y a considerar de qué manera se construye juntos entornos de aprendizaje que desarrollen la inteligencia emocional, la prosocialidad y la colaboración, al hacer de la educación una experiencia enriquecedora, significativa y formativa.