Competencias, Diseño y Prevención en el Aula
En un sistema educativo donde la diversidad del aula convive con riesgos socioemocionales y tensiones de convivencia que también se expresan en entornos digitales, Competencias, diseño y prevención en el aula propone una respuesta pedagógica concreta: traducir marcos robustos y normativa ecuatoriana en rutinas, decisiones e instrumentos mínimos que el docente pueda sostener sin burocratizar su práctica. La obra articula, de manera operativa, el aprendizaje socioemocional (SEL), el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) y la evaluación formativa para asegurar que todos los estudiantes accedan a metas comunes mediante opciones equivalentes, retroalimentación breve y seguimiento visible del progreso, con un principio transversal de debida diligencia, lenguaje no revictimizante y activación oportuna del DECE cuando la evidencia lo demande. En otras palabras, el libro no “agrega tareas”, sino que ordena lo que ya ocurre en el aula para volverlo coherente, medible y éticamente seguro.
El recorrido inicia con una progresión de competencias SEL por grado, pensada como rutinas breves y escalonadas que van desde nombrar emociones y regularse con apoyos simples, hasta cooperar, tomar decisiones responsables y sostener diálogos respetuosos con mayor autonomía, reforzando clima y aprendizaje a la vez. Luego, el texto profundiza el DUA como planificación para la variabilidad: anticipar barreras, diseñar metas claras, flexibilizar materiales y ofrecer múltiples formas de acción y expresión sin rebajar expectativas, de modo que la inclusión se construya desde el diseño y no solo como respuesta tardía. Este enfoque se vuelve especialmente práctico cuando integra evaluación formativa con instrumentos “ligeros” y trazables, tales como rúbricas simples, listas de cotejo y planes de apoyo, organizados para decisiones inmediatas, comunicación pertinente con familias y coordinación efectiva con el DECE.
La propuesta se completa con una cultura preventiva y de ciudadanía digital que ofrece micro protocolos restaurativos, reglas de participación y netiqueta aplicables en clase, junto con una ruta escolar ante ciberacoso centrada en proteger a la víctima, preservar evidencias y evitar escaladas. A partir de allí, se despliegan rutas institucionales de actuación frente a hechos de violencia, con roles, plazos e instrumentos mínimos de registro, custodia y seguimiento, articulando aula, directivos, DECE y, cuando corresponde, instancias distritales y sistema de justicia. El cierre consolida el sentido editorial del libro: instalar ciclos realistas de planificar, actuar, observar y ajustar, cuidando a estudiantes y docentes, y sosteniendo continuidad pedagógica con decisiones alcanzables y verificables.