Voces, historias y emociones Ocho relatos de resilencia y transformacion en las aulas
Voces, Historias y Emociones sistematiza ocho experiencias reales de adolescentes en contextos educativos ecuatorianos, evidenciando cómo la escuela funciona como último espacio de contención ante depresión suicida, cáncer terminal, delincuencia juvenil, abuso sexual intrafamiliar, embarazo forzado, cuestionamiento identitario y pobreza extrema. A través de una narrativa autoetnográfica, un profesor de Química documenta sus intervenciones pedagógicas que trascienden la enseñanza tradicional, articulando redes de apoyo con DECE, salud mental, familias y autoridades. Las historias revelan que los docentes actúan como primeros respondedores de crisis socioemocionales, requiriendo competencias no formalizadas en su formación: detección de ideación suicida, manejo de trauma, medición de riesgo y construcción de vínculos terapéuticos mediante proyectos interdisciplinarios, metaforas científicas aplicadas a la existencia y acompañamiento paliativo. La obra cuestiona la medicalización institucional y la neutralidad aséptica, proponiendo una pedagogía crítica donde la empatía sistematizada es competencia profesional. Destaca la paradoja ética entre confidencialidad y denuncia obligatoria, la tensión entre autonomía docente y protocolos rígidos, y la necesidad de espacios seguros para la diversidad sexual y la reconstrucción post-trauma. Aporta un modelo escalonado de desprendimiento emocional y reparación socioafectiva, demostrando que la educación implica inevitablemente "encontrarnos con la vulnerabilidad humana" y que la escuela puede convertirse en "puente hacia la reconstrucción emocional y la vida misma". Concluye reafirmando que el verdadero aprendizaje no reside en calificaciones sino en huellas afectivas, y que la intervención docente transformadora, aunque imperfecta, es el "escalón" que permite a los jóvenes "encontrar un camino diferente" frente a ciclos intergeneracionales de violencia y abandono.