Innovación y Estrategia en Comunicación: Nuevas Perspectivas para la Gestión Contemporánea
La comunicación es imprescindible para contar el mundo. Siempre ha sido así. La narración de lo que somos como sociedad, el relato propuesto por los que nos gobiernan, la explicación de quien nos brinda consuelo o hasta la forma de contar nuestro pasado y nuestro futuro. Todas estas dimensiones han estado siempre condicionadas por el modo en el que algunas personas y unas pocas organizaciones eligen los fragmentos de la vida que se muestran a la gente, cuáles no y el modo de hacerlo. La comunicación explica el mundo, la labor de cada una de las organizaciones sociales que operan en él y la forma en que influyen en la población. Todo esto ocurre con la misma lógica en el mundo empresarial. Debemos celebrar un hecho incuestionable. La comunicación corporativa ha crecido
de forma exponencial en las últimas décadas, tanto en el número de responsabilidades asociadas a estas labores, como en su jerarquía dentro de la empresa y, por supuesto, en los recursos materiales y humanos que implica su gestión. La comunicación ha ido ocupando un terreno propio que se ha vuelto indispensable para gobernar las organizaciones públicas, rentabilizar las privadas y entender las sociales