Antes de aprender a soltar
Susurros de amor y despedida
PRÓLOGO
No escribí estos textos para ser leídos.
Los escribí porque callar empezaba a doler más que decir.
Aquí no hay historias completas ni finales felices. Hay fragmentos. Momentos que no fueron, palabras que llegaron tarde, sentimientos que no encontraron su lugar. Todo lo que quedó suspendido entre lo que sentí y lo que nunca pasó.
No escribo desde el rencor, ni desde la victoria. Escribo desde la memoria. Desde ese punto exacto donde el amor ya no duele igual, pero tampoco se olvida del todo.
Si alguna vez amaste en silencio, si alguna vez llegaste tarde, si alguna vez confundiste amor con costumbre o deseaste sin poseer, tal vez encuentres algo tuyo en estas páginas.
Y si no, está bien.
Esto no busca convencer a nadie.
Solo dejar constancia de que hubo un corazón que sintió de verdad.