Defensa de la oscuridad
Dice Jorge Bocannera, en el prólogo: “Martín Mora Ortega toma partido por el misterio, ese bosque salvaje de los enigmas, que recorre una voz abismada en la búsqueda del sí mismo”; y más adelante: “Sin desbordes ni parrafadas discursivas, predomina en Defensa de la oscuridad un lenguaje escueto, depurado, reconcentrado a ratos; terreno sobre el que brotan imágenes deslumbrantes”.