Punto Cero No. 4
Defender la vida, reconstruir lo común
En los boletines anteriores de Punto Cero insistimos en una urgencia: pensar colectivamente para que las personas no quedemos atrapadas en la vorágine del miedo, la administración de la crisis y la fragmentación de nuestras respuestas posibles. En los números dos y tres nombramos, respectivamente, la necesidad de transitar de la administración del miedo a la organización de la indignación, y de disputar la democracia ecuatoriana frente a la amenaza de una refundación autoritaria; en este cuarto boletín volvemos a preguntas fundamentales desde un punto de mayor crudeza: ¿qué ocurre cuando incluso las formas conocidas de resistencia parecen insuficientes?, ¿cómo hacer política cuando la vida cotidiana se encuentra cada vez más precarizada, vigilada, endeudada, violentada y aislada?, ¿cómo reconstruir lo común en un tiempo que empuja a la soledad, la impotencia y el repliegue?
La conversación plural que se realizó el 7 de abril de 2026 entre actores diversos de la tendencia, y que motiva este boletín, dejó ver un clima político atravesado por la urgencia, el cansancio y la necesidad de volver a encontrarnos. No fue una discusión cómoda ni una plenaria orientada a producir certezas rápidas, sino una conversación atravesada por una pregunta compartida sobre el sentido mismo de la acción colectiva en una coyuntura donde la ofensiva autoritaria avanza más rápido que nuestras capacidades de respuesta; ocurre en un escenario donde la violencia estatal, el despojo territorial, la vigilancia digital, la crisis de representación y la fragmentación del campo popular configuran un mismo momento histórico.