Tecnoestrés y salud digital en la educación
La evolución tecnológica ha reconfigurado profundamente nuestras dinámicas laborales y hábitos cotidianos, dando paso a modelos productivos y profesiones inéditas que, a su vez, han introducido riesgos ergonómicos y psicosociales antes desconocidos. Este cambio de
paradigma ha provocado el surgimiento de patologías que anteriormente no se registraban, obligando a las organizaciones a replantear las estrategias que garanticen la salud a sus trabajadores.
El tecnoestrés tiene efectos que van más allá del ámbito psicológico; se presentan en problemas físicos específicos. La prevalencia de trastornos del sueño e insomnio crónico ha aumentado entre los estudiantes y el profesorado debido a la exposición continua a la luz azul y al estar siempre vigilantes frente a las notificaciones digitales. Se considera que, en los últimos diez años, el estrés percibido ha crecido notablemente, lo que coincide con un aumento de la carga académica a través de plataformas digitales.