Aleturgias sobre don Antonio de Clavijo
El primer ejecutor de la destrucción y la desarticulación de los pueblos aborígenes centroandinos se llama Antonio de Clavijo, un oscuro personaje a quienes los mestizos y la historiografía le han dado veneración extrema. Es la típica historieta de adulo al vencedor. Foucault nos habla de la aleturgia como un proceso de indagación de la verdad entre tantas cosas que se dicen. En este imaginario de un hablar con sus propias y variadas sombras incluyo la mirada de los vencidos, porque “El discurso del débil que señala la injusticia del fuerte es una condición indispensable para que este último pueda gobernar a los hombres de acuerdo al discurso de la razón humana” (Foucault), dado que nuestra historia sectorial ha cimentado su rumbo manipulador.