Inteligencia emocional en el proceso de enseñanza aprendizaje del Ecuador, logros y retos
Esta obra ofrece una exploración crítica sobre cómo la inteligencia emocional influye en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Sostiene que la IE no es un añadido, sino un eje vertebrador que redefine las dinámicas pedagógicas y optimiza resultados, pues la educación no puede desvincularse de la dimensión emocional que determina la capacidad para aprender, resolver conflictos y establecer relaciones. Su objetivo principal es analizar, mediante una revisión sistemática de la bibliografía cómo la integración de la IE contribuye a construir sistemas educativos más equitativos, humanos y efectivos para el siglo XXI. La metodología empleada fue un diseño documental-analítico, no experimental. Se realizó una revisión sistemática y crítica de literatura teórica y empírica desde bases de datos especializadas, con criterios de selección rigurosos y técnicas de análisis cualitativo como el análisis temático y la triangulación teórica. Los resultados confirman con solidez el impacto positivo y bidireccional de la IE (docente y estudiantil) en el rendimiento académico, el clima escolar, la motivación y la reducción de la deserción. La neurociencia afectiva valida sus bases biológicas. Sin embargo, la investigación también desvela tensiones persistentes: la resistencia de sistemas academicistas a la integración transversal de la IE, la necesidad de adaptación cultural de las intervenciones y la brecha entre el diseño de programas y los recursos disponibles. Se concluye que la IE es un componente indispensable para una educación de calidad. Su potencial transformador requiere acciones sistémicas urgentes: rediseñar la formación docente, flexibilizar currículos, adaptar la evaluación y crear políticas de apoyo explícito, para superar la brecha entre el reconocimiento de su valor y su implementación real.